Yo no escribo acerca de lo que me importa, sino de lo que me concierna. Y en éste momento, hay algo que me concierna increíblemente. Hablando desde el débil y frágil cuerpo de una mujer insegura, a la cual la vida misma le ha golpeado de tal manera que, cuando siente que va a recibir el golpe, cae primero para apresurarse a él; siento como que un intruso merondea en mi vida, y me cuesta controlarlo. Es un intruso que usmea, sin usmear realmente. Y no sé qué es lo que pretende de mí. Si quiere tan sólo una charla y un paseo, o si sus intenciones son más allá de una simple charla. Unas intenciones como más oscuras, más luminosas; como más profundas, más leves y tenues. No sé qué quiere, y no sé si lo que quiere es mutuo a lo que quiero. Un intruso que podría quedarse aquí una vida entera, como podría irse justo mientras escribo éste texto. ¿Qué compromiso tiene conmigo un ser humano que no me conoce ni el color de mi voz, ni la longitud de mis pestañas, y mucho menos lo que hunde a...
"Il n'y a pas de verités moyennes" Georges Bernanos.