Todo cambió cuando llegaste.
Y yo era una chica insegura, y resguardada en la miseria que tenía detrás. Y el dolor pesaba más que la maleta que llevaba detrás, y la vida misma se tornaba complicada sin serlo realmente.
Y yo estaba sola, y había perdido al único que podía conmigo. Se había ido en un tren a temprana edad, sin rumbo fijo y sin vuelta atrás.
Y las mañanas eran pesadas porque no tenía con quién compartirlas, y las noches eran más oscuras porque no había nadie que me deseara dulces sueños.
Y todo cambió cuando llegaste,
porque hundiste tu mano en la miseria que a mí me tenía hundida.
Que me hacía pensar que nadie nunca podría volverme a querer como él me quería.
Y me hiciste creer que había ganas. había formas, y había oportunidades.
Y ya no era tan insegura, ni sentía miseria. Ya no había dolor que me pesara, y la vida ya no se me complicaba. Y ya no estaba sola, y sentía que a él no lo había perdido. Y las mañanas eran bonitas, porque estabas tú en ellas; y las noches ya no oscurecían porque tenía parrafadas por leerte y leerme.
Pero todo cambió cuando llegaste,
y así mismo,
todo cambió cuando te fuiste.
Y yo era una chica insegura, y resguardada en la miseria que tenía detrás. Y el dolor pesaba más que la maleta que llevaba detrás, y la vida misma se tornaba complicada sin serlo realmente.
Y yo estaba sola, y había perdido al único que podía conmigo. Se había ido en un tren a temprana edad, sin rumbo fijo y sin vuelta atrás.
Y las mañanas eran pesadas porque no tenía con quién compartirlas, y las noches eran más oscuras porque no había nadie que me deseara dulces sueños.
Y todo cambió cuando llegaste,
porque hundiste tu mano en la miseria que a mí me tenía hundida.
Que me hacía pensar que nadie nunca podría volverme a querer como él me quería.
Y me hiciste creer que había ganas. había formas, y había oportunidades.
Y ya no era tan insegura, ni sentía miseria. Ya no había dolor que me pesara, y la vida ya no se me complicaba. Y ya no estaba sola, y sentía que a él no lo había perdido. Y las mañanas eran bonitas, porque estabas tú en ellas; y las noches ya no oscurecían porque tenía parrafadas por leerte y leerme.
Pero todo cambió cuando llegaste,
y así mismo,
todo cambió cuando te fuiste.
Comentarios
Publicar un comentario