Me siento vacía.
Son las dos de la mañana, y me ha levantado la ausencia terrible de alguien que ya no existe pero aún me mantiene despierta. Me ha levantado la insaciable duda de saber si algún día me quiso tanto como pude quererle, me ha levantado la duda de saber si el amor está repartido en cada uno de nosotros, en tal medida que al más entregarlo, menos queda. Me ha entrado la duda de si algún día voy a volver a querer como te quise y si alguien me querrá como me quisiste tú (si lo hacías).
Me ha levantado un escalofrío por todo el cuerpo porque me parece estar buscando un amor que necesito pero no aparece. Un amor, pero no un amor como el que tuve, ni un amor como el que hay, sino esa especie de amor que es único aunque no lo sea. Esa especie de amor que te acaricia el cabello cuando estás sobre su pecho, pero te hala del mismo si estás en la posición correcta. Esa especie de amor con la cual desnudarse (de cuerpo y alma) es gratificante e incluso reconfortante. Esa clase de amor que puede irse y aún estar presente. Esa clase de amor que, a estas horas en que todo lo malo me ha levantado, me deje escurrirme con él en la cama, llorar en su pecho, besar su pecho, acostarme en su pecho, acariciar su pecho y luego simplemente escuchar su pecho hasta que me venza el sueño.
Esa clase de amor con quien puedo ser yo, y estará bien. Y él puede ser él, y estará bien. Pero que si, por razones inexplicables, no somos más nosotros, nos ponga de nuevo en el camino.
Esa clase de amor con quien lloras follando y ríes llorando. Y así, esa clase de amor que se da y se siente y se vive y se pone en una caja de recuerdos en lo más recóndito de la mente sólo porque es preciado y valioso. Incluso si acaba.
Me ha levantado la soledad absurda que me recorre. Una soledad que me he ganado porque he desperdiciado el "amor" en gente que no lo quiere, en gente que lo quiere pero no lo puede tomar, en gente que lo puede tomar pero no lo necesita, en gente que lo necesita pero no lo quiere. Una soledad que me ha abrazado el cuerpo porque todo mi cupo para amar lo di en alguien que se fue muy temprano pero me quiso muy tarde. Incluso si no se trata de amor y de un amante, ésta soledad se ha amarrado en mí después de que la gente a la que quise me dio la espalda y no miró atrás.
Por esos cuatro años que se fueron por la borda justo después que llegó alguien más, por esos viajes diarios en las tardes que se fueron sólo porque fui muy buena amiga y no lo soportabas, por todas esas risas a cualquier hora que se esfumaron porque lo amabas mucho a él pero no te amabas nada a ti misma, por esas clases de Anatomía que dejaste atrás porque no soportabas que la gente hablase de algo que no fueses tú, por todo ese grupo que te dejó atrás sólo porque alguien más lo hizo. Por todo ese amor que diste, y que la gente no valoró y sin embargo gastó.
Ese amor que no vuelve, y si no vuelve ya no hay "I'm Kissing You de Des'ree" por bailar. Ese amor que no vuelve, y como no vuelve ya no puedes besar párpados, ni acariciar pieles, ni ponerte en puntitas para llegar a besar, ni reír estruendosamente, ni pasar noches follando y mañanas durmiendo, ni cogerle del meñique, ni ser todo aquello que eres cuando quieres a alguien más.
Así que déjame besarte una última vez, déjame visualizarte, déjame desvestirte, déjame acariciarte; y luego déjame. Sólo déjame, déjame de nuevo.
Pero devuélveme el amor que te di, porque me muero por amar como te amé a alguien que aún esté aquí...
No me siento vacía.
Estoy vacía.
Son las dos de la mañana, y me ha levantado la ausencia terrible de alguien que ya no existe pero aún me mantiene despierta. Me ha levantado la insaciable duda de saber si algún día me quiso tanto como pude quererle, me ha levantado la duda de saber si el amor está repartido en cada uno de nosotros, en tal medida que al más entregarlo, menos queda. Me ha entrado la duda de si algún día voy a volver a querer como te quise y si alguien me querrá como me quisiste tú (si lo hacías).
Me ha levantado un escalofrío por todo el cuerpo porque me parece estar buscando un amor que necesito pero no aparece. Un amor, pero no un amor como el que tuve, ni un amor como el que hay, sino esa especie de amor que es único aunque no lo sea. Esa especie de amor que te acaricia el cabello cuando estás sobre su pecho, pero te hala del mismo si estás en la posición correcta. Esa especie de amor con la cual desnudarse (de cuerpo y alma) es gratificante e incluso reconfortante. Esa clase de amor que puede irse y aún estar presente. Esa clase de amor que, a estas horas en que todo lo malo me ha levantado, me deje escurrirme con él en la cama, llorar en su pecho, besar su pecho, acostarme en su pecho, acariciar su pecho y luego simplemente escuchar su pecho hasta que me venza el sueño.
Esa clase de amor con quien puedo ser yo, y estará bien. Y él puede ser él, y estará bien. Pero que si, por razones inexplicables, no somos más nosotros, nos ponga de nuevo en el camino.
Esa clase de amor con quien lloras follando y ríes llorando. Y así, esa clase de amor que se da y se siente y se vive y se pone en una caja de recuerdos en lo más recóndito de la mente sólo porque es preciado y valioso. Incluso si acaba.
Me ha levantado la soledad absurda que me recorre. Una soledad que me he ganado porque he desperdiciado el "amor" en gente que no lo quiere, en gente que lo quiere pero no lo puede tomar, en gente que lo puede tomar pero no lo necesita, en gente que lo necesita pero no lo quiere. Una soledad que me ha abrazado el cuerpo porque todo mi cupo para amar lo di en alguien que se fue muy temprano pero me quiso muy tarde. Incluso si no se trata de amor y de un amante, ésta soledad se ha amarrado en mí después de que la gente a la que quise me dio la espalda y no miró atrás.
Por esos cuatro años que se fueron por la borda justo después que llegó alguien más, por esos viajes diarios en las tardes que se fueron sólo porque fui muy buena amiga y no lo soportabas, por todas esas risas a cualquier hora que se esfumaron porque lo amabas mucho a él pero no te amabas nada a ti misma, por esas clases de Anatomía que dejaste atrás porque no soportabas que la gente hablase de algo que no fueses tú, por todo ese grupo que te dejó atrás sólo porque alguien más lo hizo. Por todo ese amor que diste, y que la gente no valoró y sin embargo gastó.
Ese amor que no vuelve, y si no vuelve ya no hay "I'm Kissing You de Des'ree" por bailar. Ese amor que no vuelve, y como no vuelve ya no puedes besar párpados, ni acariciar pieles, ni ponerte en puntitas para llegar a besar, ni reír estruendosamente, ni pasar noches follando y mañanas durmiendo, ni cogerle del meñique, ni ser todo aquello que eres cuando quieres a alguien más.
Así que déjame besarte una última vez, déjame visualizarte, déjame desvestirte, déjame acariciarte; y luego déjame. Sólo déjame, déjame de nuevo.
Pero devuélveme el amor que te di, porque me muero por amar como te amé a alguien que aún esté aquí...
No me siento vacía.
Estoy vacía.
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