Espero que llegues.
Espero verte sonreír cuando me miraste por primera vez, verte reír cuando te correspondí la mirada, verte jugar con tu labio inferior cuando te guiñé el ojo.
Espero que el estar contigo me produzca nervios casi incontrolables, que me suden las palmas, se me traben las palabras y tenga que humedecerme los labios antes de besarme porque tu cercanía me dejó sin aliento.
Espero que al hablar todo encaje, espero saberlo desde el princípio. Espero que tú pienses en besarme, justo en el mismo momento en que deseo que me beses. Espero que abras la puerta de mi lado sin que yo te lo pida.
Espero confesarte todo aquello que me ha hecho mal y cómo sobreviví ante eso. Espero recostarme a un lado de la cama, justo en tu pecho, mientras me cuentas acerca de lo que dolió, y de lo que duele. Espero acariciarte el pecho y el abdomen mientras te escucho, y sanarte las lágrimas a punta de besos mientras implícitamente inicio a quererte.
Espero presentarte a la interminable familia que tengo, porque es importante, porque deseo compartirte esa especie de amor que recibo tan afortunadamente. Espero que mi madre brote su instinto maternal contigo, y que mi padre te invite a una cerveza mientras te amenaza con hacerte daño si todo sale mal. Espero que mi hermano decida no ignorarte, como lo hizo con los demás, e invitarte a un partido de fútbol con sus amigos. Espero entenderte hasta el final, así cueste.
Espero poder cantar de nuevo a grito herido mis canciones favoritas en el auto. Espero convertirlas en nuestras canciones favoritas. Espero (y deseo) que todos los recuerdos que tengo con ellas se borren, y que den paso a recuerdos contigo. Más feliz y menos grises.
Espero estar a la altura. Ver a tu madre y estrujarla en un abrazo. Ver a tu padre y agradecerle implícitamente por haberme regalado una alegría aún sin planearlo. Espero convertir a tu amiga en un apoyo, y a tu mejor amiga en una excelente compañera de baile.
Espero, y anhelo, acostarme contigo y recuperar la seguridad que tuve una vez estando desnuda; pero ésta vez ante tus ojos. Espero que antes de follarme me observes mientras me desnudo, y reafirmes el amarme. Espero que a veces te detengas sólo porque necesitas besarme con pausa. Espero que entiendas que tuve un pasado triste, y mil recuerdos, pero el hecho de tenerte bajo mis sábanas será “una ganancia y un pequeño triunfo”. Espero que a ti sí te guste la poesía, o al menos pretendas escucharme cuando te la leo. Espero poder entregarme entera, sin miedo, aún si tú tampoco duras (aunque cruzo los dedos, los brazos, las manos, los deditos de los pies, esperándo que sí lo hagas).
Espero que nunca adoptes mis vicios, ni yo adoptar los tuyos, pero compartir aquellos que tengamos en común. Espero cantarte cien canciones en francés, en inglés, en árabe, y en todos los idiomas del mundo. Espero que tú me beses en francés. Espero follarte en castellano. Espero que todas estas expectativas no me hagan ignorarte cuando llegues, por miedo a que no las cumplas.
Espero que a ti sí te gusten los perros, espero que los adores. Espero aún más si se trata de niños.
Y por último, y más importante de todo esto, espero quererte sin medida, sin miedo y sin pausa. Espero perder todos mis miedos, y nunca tener la curiosidad de hurgar en el pasado porque me siento vacía. Espero que tú seas. Espero que me quieras, que me ames, que me adores. Espero seamos uno solo, y mis amigos te observen y me digan “Éste, por fin, sí es”.
Te espero.
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