Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2017

El barco que zarpó

"Y jamás me voy a arrepentir de haber sentido tanto por ti, porque una persona tan valiosa no merece ser negada nunca". Fue un 1 de Enero de 2016 a las 12:50 am. Nos despedíamos, como de costumbre, porque lo mejor que supimos hacer a lo largo de nuestro tan breve tiempo fue eso, despedirnos. Así no nos fuésemos, así volviéramos. Hoy me encuentro aquí a muy pocos días de volver a vivir esa misma fecha y todo me abruma y me pesa el cuerpo y ya no estás. No sé en qué posición de mi vida me encuentro, porque hasta tan sólo unos meses atrás oír tu nombre no me producía ni cosquillas, ni ver tus historias o escuchar comentarios sobre ti. No sé en qué posición me encuentro porque hoy escribo pensándote. No sé en qué posición me encontraba cuando te llamé hace par días y te pedí que me hablaras hasta que me venciera el sueño. No sé en qué posición me encuentro cuando mis amigas me dicen al otro lado del teléfono "Pero es que no lo entiendo, si tú estabas totalmente bien...

Al último

Espero que llegues. Espero verte sonreír cuando me miraste por primera vez, verte reír cuando te correspondí la mirada, verte jugar con tu labio inferior cuando te guiñé el ojo. Espero que el estar contigo me produzca nervios casi incontrolables, que me suden las palmas, se me traben las palabras y tenga que humedecerme los labios antes de besarme porque tu cercanía me dejó sin aliento. Espero que al hablar todo encaje, espero saberlo desde el princípio. Espero que tú pienses en besarme, justo en el mismo momento en que deseo que me beses. Espero que abras la puerta de mi lado sin que yo te lo pida. Espero confesarte todo aquello que me ha hecho mal y cómo sobreviví ante eso. Espero recostarme a un lado de la cama, justo en tu pecho, mientras me cuentas acerca de lo que dolió, y de lo que duele. Espero acariciarte el pecho y el abdomen mientras te escucho, y sanarte las lágrimas a punta de besos mientras implícitamente inicio a quererte. Espero presentarte a la int...

El universo paralelo

Lo dijo mi mejor amiga, detrás de la pantalla de mi teléfono, con la imagen parcialmente congelada y la voz a duras penas audible: "Amiga, tener éste momento no significa que lo extrañas, significa que no has olvidado la persona que él solía ser". Rara vez he vuelto a tener momentos. Momentos en los que estoy absolutamente segura que no te extraño, pero momentos en que no olvido quién solías ser. Por más que lo intente, por más que lo quiera. Han pasado meses enteros donde escuchar sobre ti, o sentir que pronuncian tu nombre así no seas tú de quien hablan; no me produce ni cosquillitas en el pecho. He tenido momentos donde río a carcajadas mientras mis mejores amigos brotan amor sobre mí, y olvido que meses atrás me encontraba en una esquina de mi cama pidiéndole a lo que existiese o lo que no, que me sanara éste dolor del pecho. Y sé que este momento vino sólo porque una vez más, le he fallado a alguien y lo he alejado con la única esperanza de no permitir que se ac...
Lo lamento. Lamento haberte golpeado los nudillos esa vez que no supe cómo sopesar la rabia interna, lamento haberte culpado de aquellas veces en que no le gustaste a un chico, lamento instruirte sobre el modo correcto de fumar un cigarrillo o de la mejor marca para hacerlo, en vez de instruirte en cómo amarte a ti misma sin necesidad de la aprobación de los demás. Discúlpame por todas las veces en que te menosprecié cuando te veías al espejo. Discúlpame por los comentarios malintencionados que hice sólo para "hacerte mejor" o "hacerte crecer". Discúlpame por la vez en que te hice creer que si lograbas ser más delgada de lo que ya eras, alguien por fin te tendría en cuenta. Discúlpame porque esa vez estuve al borde de extinguirte. También lamento las veces en que te puse en peligro porque creí que sería lo mejor para ambas, que vivir con miedo nos hacía inferiores, que debíamos vivir las "mejores cosas de la vida", las más temerarias, en nuest...

Karma y darma

Llevo días descubriendo, ¡por fin!, que la ausencia de alguien que no quiere estar ahí duele, pero no perfora el corazón. Que he sido incondicional en el pasado, soy incondicional ahora y seré incondicional en un futuro, pero no todos a mi alrededor lo han sido, lo son, o lo serán. Y me he dado cuenta que entre más rápido les encuentre, pronto iré retirándome de sus vidas. He descubierto que no puedo esperar escribirle de nuevo a la misma persona, a las tres de la mañana, decirle que estoy en problemas o que le necesito; y esperar que aparezca. He descubierto también que puedo vivir perfectamente con ello. También descubrí que estoy harta de todo lo que esté a medias. Medio café, media película, medias amistades y medios amores. Personas a medias. Estoy exhausta de dar mi cien porciento a gente que sólo da un cincuenta, a veces incluso un treinta. A veces, sólo un cien. Estoy exhausta de dedicar mis mejores canciones, tomar mis mejores baños, bailar mis mejores pasos, reir mis mej...

Para desaparecer

Este es el inicio del tiempo a solas. Días atrás descubrí que, a pesar de convivir toda mi vida conmigo misma, no me siento cómoda con mi soledad. No se trata de la comodidad en momentos como el levantarme y darme cuenta que la única persona en casa soy yo. Se trata de la comodidad en momentos como un viernes en la noche en el que decido no salir ya sea por gusto u obligación, y me acuesto en mi cama y veo series y me pesa la vida porque no es donde quiero estar. Y es irónico, porque apesar de sentirme completa rodeada de rostros conocidos y desconocidos, con una que otra botella en la mano, un balbuceo impresionante porque el alcohol impide que las palabras me suenen, un mareo incontrolable y unas ganas de dejarme caer al suelo; es el momento de mi vida en que más estoy en peligro. Y lo sé, porque me encuentro aquí escribiendo esto mientras noto que en mi mano derecha aparecen hematomas que desconocía, y los cuáles no recuerdo cómo llegaron ahí. Y noto que me he quemado un tobil...

Entretanto

Me acosté con un par de tipos desde que me dejaste. ¿Las experiencias? Aterradoras. Lo escribo en una carta porque ya he pulido tu ego lo suficiente. Varias veces te hice sentir como el hombre más importante en el mundo, el que mejor me hizo el amor y el que más placenteramente me folló. Por tu ego, prefiero escribir esto y guardármelo en un sitio muy recóndito del cuerpo. Uno que no hayas tocado en ningún momento. Diría que mis pestañas, pero tengo el vago recuerdo de que me las acariciaste con la mirada cuatro minutos seguidos una vez sentados en el sofá de tu sala. Diría que me los guardo en las rodillas, pero tanto tienen que ver contigo y con la posición en que a menudo me follabas la boca. Y ni menciono la boca, porque no hay manera posible de que no hubieses estado ahí nunca. Así que digo que me guardo estas palabras en los hematomas de mis costillas y de mis piernas, y en las quemaduras de cigarrillo de mis dedos, pues tú no las conocías porque ésto sólo apareció cuando te...
"Siempre dijimos que si nos separábamos nos reencontraríamos aquí. Tú aparecerías con cervezas y pretzels, ¿te acuerdas de eso? Lo sé. Probablemente no.  Siempre decías que cuando empezamos a salir se te había olvidado decirme que tenías mala memoria. Solías estar tan frustrado por esto, sabiendo que no recordarías esos días buenos... esos días especiales. Me sentía mal por ti.  Recuerdo que dijiste que había mucho a lo que querías aferrarte y entonces se acabó. Pero tienes la suerte de no recordar cosas. Desearía poder esperarte ahora, pero no sé si vendrías conmigo.  Eras mejor que yo, la mayoría de gente lo es. Dejé que se fuera porque te recordaba quién eras antes, y quería hacerte olvidar. Espero que te puedas dar cuenta y te vayas. Espero que recuerdes los días buenos, aunque sea uno sólo de ellos, pero no creo que lo hagas. No creo que leas esto. Me encantaba quién eras. Lo siento por haberte convertido en quién eres. Adiós cariño ".
Quizás te gustaría que dejara de decirte que te amo. Sé que los sentimientos profundos te ponen incómodo. Sé que más incómodo te ponen cuando no son correspondidos ni recíprocos. La gente débil jamás termina nada por sí misma. Encuentro a dos mujeres dentro de mí: la primera, que te ama con locura y está llena de amor por ti. La segunda, que sabe que debe destruir un puente que tanto luchó por construir. Me mostraste un paraíso y lo quemaste. Extraño todo. Quisiera repetirlo una última vez y no tener este sinsabor de que no fue suficiente. Me ahogo en las noches recordando qué se sentía cuando hacíamos el amor. Te faltó hacérmelo sin quererme. Extraño tu cuello, tu lado derecho y tus cicatrices. ¿Por qué es tan fácil para ti? ¿Cómo lo haces? Enséñame. ¿Debo, al igual que tú, buscarte en otra gente? El que ama menos es el más fuerte, por eso siempre fui la débil de la relación. Vuelve. Vuelve aunque sea una última vez. Vuelve así no te quedes.

Get you a better girl

I had this friend. He once told me "Let's talk in English so I don't feel like I'm talking about feelings". At first, I did not understand. Now I do. I am writing in English so I do not feel like I am writing about feelings. So I do not feel like I am writing about you. It has been complete hours since I knew you like her. I would like to say I am better than I was this morning, but the truth is that I am not. I am just not crying anymore, but I am not better. In fact, I am devastated. It is killing me on the inside that you are not here anymore. I would also like to say that I am strong, but right now at this very moment, I am not. I am a tiny little soul, wrapped in herself, hugging herself until I am not cold anymore, sobbing uncontrollably, choking herself with this tiny hands, pinching my ribs and the skin before them so I can stop crying. I am this little confused woman who does not have a prior notification of her tears, just the fact that he...

Juré contar nuestra historia

Hay cosas que no olvidas nunca. La primera vez en que quise que me besaras sentados en un andén. La primera vez que nos tomamos de la mano por segundos muy breves. La vez que te canté en francés, no sólo porque fuiste la primera persona a quién le canté, sino por ser la única a quien lo hice en mi idioma favorito. La vez en que salí corriendo a abrazarte en el momento en que te vi. La primera vez que me besaste, y cómo no quise que te detuvieses, nunca más. La vez en que cantamos a todo pulmón las mejores canciones de Morat. La primera vez que te vi llorar. La primera vez que hicimos el amor y me tomabas de las manos. El cómo a veces te detenías sólo porque necesitabas besarme. Las veces en que besaste mis puntos más vulnerables. Los besos en la frente, y los abrazos de despedida. Las canciones que lloramos en tu auto y el cómo a veces se me salía un "Estoy enamorada de ti". La única vez en que dormimos juntos y todas aquellas en que dormimos con el otro. La despedida más b...

Día cinco sin ti

En realidad, es sólo oficialmente el día quinto sin ti, pues la cuenta inicia desde un tanto atrás. Te empecé a perder hace mucho. Cambié el "Néne" por tu nombre completo. Quité el sonido especial que tenía para saber que eras tú quién había escrito, así mismo el color de la lucecita que titila. Sólo fumo un cigarrillo cuando te pienso. Dejé de usar la lencería que me gustaba mostrarte. A veces, cuando hablamos, me encuentro a mí misma escribiendo "amor, mi vida, néne o chiqui". Lo borro y pongo tu nombre. Paso menos horas viendo si estás en línea. Te desbloqueé de redes sociales para empezar a luchar con el instinto de querer agregarte. Sólo veo tu instagram una vez al día. Dejé de pedirte que nos viéramos. Sólo miré dos veces a tu balcón para cerciorarme de que no estabas ahí. Sin embargo, aún lloro todos los días. Mucho o poco, pero lloro. Sigo usando tu saco. Sigo durmiendo con tu camiseta. Aún tengo esa foto que me fascina (sí, en la que estoy d...

Leo dejando a Paige

"Si estuviéramos destinados a estar juntos, estaríamos juntos". Sé que ya no me lees, que ya no me hablas y que por ende, ya no hago parte de tu vida. Sin embargo, escribir es lo único que aparentemente me sana. Así que te escribo así no me leas. Muchas veces he encontrado en mí misma la valentía para aprender a estar sin ti. Varias de esas veces tú lo notaste y me mencionaste que yo había cambiado. Hoy me arrepiento tanto de que no haya sido así sino hasta éste mismísimo momento. Antes siempre había encontrado la valentía para hacerte creer que era fuerte, y me iría, sabiendo que sería cuestión de tiempo antes de volver con el rabo entre las patas pidiéndote que me quisieras de nuevo. Y nunca lo dudo y nunca dudaré, que todas las veces en que "me fui", miré atrás. Perdón si durante nuestra relación y nuestra ruptura pensé distinto de ti a lo que realmente eres. Más en nuestra ruptura que en nuestra relación. Perdóname si te hice sentir como una por...
Te echo de menos. Si estuvieras aquí te contaría esto en persona, quizá siendo menos honesta, más pudorosa y probablemente más llorona. Aquí puedo llorar mientras te escribo, si estuviéramos frente a frente no podría llorar y hablarte a la vez. Te escribo porque me siento sola y tu ausencia me pesa en la espalda y en la vida. Te escribo también porque te necesito, porque si hubo un hombre que me quiso mucho en esta tierra, fuiste tú. Al menos eso es lo que dice la abuela. Te escribo porque se me rompió el corazón. Habrán sido ya unos tres meses atrás en que me embarqué en esta aventura (por llamarla de algún modo) que hoy me tiene aquí, hecha añicos y no obstante feliz. Quiero contártelo todo parte por parte, pero habría de demorarme toda la noche y sé que los muertos deben descansar en paz. Quiero contarte primero sobre éste hombre maravilloso que conocí hace ocho meses aproximadamente. Es más alto que yo, muy guapo, tiene una barbita alineada, unos ojos negros en...